sábado, 7 de noviembre de 2009

LAS CUATRO LEYES ESPIRITUALES


Siembra un acto y cosecharás un hábito.

Siembra un hábito y cosecharás un carácter.

Siembra un carácter y cosecharás un destino.

Charles Reade






En días pasados llegó el siguiente texto a mi correo (Gracias a Flours por compartirme su experiencia y vida). Me hizo recordar algunas aventuras pasadas con dos exalumnos fervientes creyentes de Sai Baba. Hoy, pese a los descréditos y créditos; errores y aciertos de este personaje hindú, me atrevo a comentar que todo lo que él predica está relacionado con la autorrealización y perfección del ser humano. Como en toda religión, uno toma lo que desea: lo que sirve, funciona y me hace “bien”; y deja de lado aquello que nos puede resultar nocivo.

Sea pues, que en los “andares de la vida”, todo tiene su momento y, si en verdad, reflexionamos sobre estas cuatro leyes de la espiritualidad, encontráremos un espacio para disfrutar más el trinar de las aves por la mañana, el florecimiento de cada una de las plantas bajo el sol; para algunos afortunados, echarte un toque del olor a pan recién horneado; el aroma de un buen café por la mañana y cada una de los grandes sabores, olores, visiones y personas que conforman nuestra diario vivir y que, en muchas ocasiones, ni siquiera las tomamos en cuenta.. aprendamos a BEBER la vida y disfrutémosla plenamente.

Sai Baba en la india enseña las "cuatro leyes de la espiritualidad”:

La primera dice "La persona que llega es la persona correcta", es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.

La segunda ley dice "lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido". Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe el: "si hubiera hecho tal cosa...hubiera sucedido tal otra...". No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante.

Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.

La tercera dice: "En cualquier momento que comience es el momento correcto". Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará.

Y la cuarta y última: "Cuando algo termina, termina". Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia.

Creo que no es casual que estén leyendo esto, si este texto llegue a Nuestras vidas hoy; es porque estamos preparados para entender que

Ningún Copo de nieve cae alguna vez en el lugar equivocado...

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